Un entretenimiento para grandes y chicos

Las manualidades se han convertido de un tiempo a esta parte en un entretenimiento para todo, la verdad es que hablamos de una técnica que interesa hasta las personas mayores ya que podemos encontrar muchos talleres donde los hacen. Seguro que en más de una ocasión tu abuela ha llegado con una bonita flor hecha con cualquier producto reciclado, seguro que has tenido la posibilidad de ver como en su clase con solo un poco de imaginación y el material adecuado ha terminado haciendo incluso regalos para algún cumpleaños que nada ha tenido que envidiarle a un formato original, sin lugar a dudas las manualidades han ocupado un puesto importante y podemos ver de primera mano lo beneficiosas que pueden llegar a ser y lo que pueden llegar a entretener a todo aquel que las utiliza a diario. En el cole de tus hijos seguro que cada dos por tres andan haciendo algo, como viene a colación seguro que andan enredados con los regalos para la mamá, seguro que ya andas como loca penando en que será lo que te traigan tan entusiasmados este año.

Y es que para los niños las manualidades son otro mundo, los hace viajar con su imaginación a sitios que no nos imaginamos, los hace creer en ellos, los hace sentirse más fuertes, los hace ver que tienen muchas posibilidades, en definitiva, podemos decir que si nuestros hijos hacen manualidades van a ser beneficiosas para su salud. Sin lugar a dudas es lo que intento decir, y es lo que quiero que sepan muchos padres que, aunque es verdad que los niños deben jugar con todo no debemos permitir que se encuadren en un solo lugar que no jueguen siempre con lo mismo y que si encuentran variedad será mucho mejor. Para que los niños hagan manualidades e casa siempre debe haber material para realizarlas, no debemos pretender que ellos coman verdura sino lo hacemos nosotros, pues con esto pasa exactamente lo mismo, si compramos en mercamaterial un buen kit de manualidades y nos sentamos hacerlas con ellos, nos vamos a encontrar con niños que le van a coger el gustillo, y al final no seremos nosotros quienes los obliguemos hacerlas sino que serán ellos quienes nos pidan una y otra vez que nos sentemos para adentrarnos en un mundo lleno de fantasía, color y sobre todo de mucha alegría.