Tiempos en los que los crios se han olvidado de jugar

Desde que comenzó el curso no hemos dejado de celebrar cumpleaños, ya lo hemos cogido como norma y todos los niños lo celebran, este año soy yo una de las encargadas de comprar los regalos y me ha llamado poderosamente la atención el hecho de que los niños pidan ya menos juguetes. Cuando le preguntas a las madres que quieren sus hijos para el cumple entre las cosas que pide siempre anda un videojuego cuando no sean dos, incluso hay quien te pide un cheque regalo de la tienda de videojuegos para ir a canjearlo cuando él quiera. No es que diga que está mal ya que las nuevas tecnologías si algo tienen es adicción, sino que estamos creando niños que ya no les interesa salir a la calle a jugar al balón, que ya no te piden ni la equipación de su equipo favorito, ahora les interesa más otras cosas y creo que en de ello en parte tenemos una clara culpa los padres.

Es verdad que están en una edad muy delicada, pero saben perfectamente lo que quieren y desde luego no es jugar con sus amigos al matao como lo hacíamos nosotros, sino que ahora lo que quieren es jugar con sus amigos, pero de una forma online, que es lo que para ellos mola más. Normal que luego se quejen los pediatras de que los niños tienen sobrepeso, no queman calorías tan solo tensión con esos videojuegos que en algunos casos dejan mucho que desear. Pues bien, este año escolar para nosotras ha sido el año de los no videojuegos, es decir si los quieren que se lo compre su madre, en el cole no se compran videojuegos, sino que nos hemos tirado más a los juegos de mera y a los educativos, también a los didácticos, que lejos de pensar que no los iban a querer nos hemos llevado una grata sorpresa.

Lo tenemos bastante fácil, ya que con tan solo entrar en la web https://www.hipermaterial.es/ te encuentras con una buena selección de juegos didácticos muy interesantes, que por lo menos les hagan desprenderse un poco de la fijación que tienen  con las dichosas maquinitas. Más que nada porque cuando sean grandes ya tendrán tiempo de estar pegados a una pantalla durante todo el santo día, y quizás se acuerden de esos bonitos momentos en los que disfrutaban de unos interesantes juegos de mesa.