Beneficios de aprender chino jugando

Gracias a la globalización y, a que, gracias a los avances en tecnologías aplicadas, podemos viajar de un lado del planeta al otro, ningún país nos es ajeno. Cada vez se llevan más los destinos turísticos alejados. Si estamos pensando en un viaje a Asia ¿por qué no pensar en la idea de apuntar tu hijo a las clases chino para niños? De sobra sabemos que estos retienen mucho mejor el idioma que los más adultos.

Para nosotros puede resultar un poco más complicado aprender este idioma de forma rápida y quizás nos resulte más sencillo intentar entendernos en inglés a la hora de viajar a estos países.

Si estamos planeando un viaje corto como si tenemos la idea de una estancia más larga, ya sea por negocios o porque queremos cambiar aires, empezar a enseñarles a los más pequeños este idioma tendrá muchas más ventajas para ellos. Si empezamos un par de meses antes con las clases, nuestros hijos podrán tener una base para poder hacerse entender y, sobre todo, para practicar: con una base de fondo, les resultará todo  mucho más sencillo. Si ya parten con una base, todo lo que vayan experimentado, les va a ir sumando la experiencia de mantener cortas conversaciones en ese idioma (aparte de adecuar su oído a este idioma y a su pronunciación correcta).

 

Pero, ¿por qué lo mejor es que los más pequeños aprendan jugando?

Además de conseguir que nuestro hijo aprenda de forma más rápida, divertida y que aplique el idioma en su día a día, el juego le aportará múltiples beneficios:

  • Participar con nuestros hijos en el juego o que jueguen estos con el profesor de chino para niños, les ayudará a establecer lazos más fuertes. Se sentirán más queridos y valorados y, por consiguiente, ayudará en su autoestima.
  • Serán capaces de externalizar sus emociones sin miedo a represalias. Los niños tienen asociado las clases con estar callados, ser agentes pasivos, mientras que durante el juego se sienten libres de expresar cómo son y se sienten realmente.
  • Aprenden a darle un uso práctico al chino. No solamente aprenderán a memorizar sino que además aprenderán a usar ese conocimiento y a razonar. Por ejemplo, en juegos de adivinanzas o escondite, los niños tendrán que buscar soluciones.
  • No juegan para aprender, pero aprenden jugando. No les resultará un esfuerzo empezar a aprender sus primeras palabras o a construir frases. Acudir a una academia y permanecer sentados todo el rato les baja la motivación mientras que algo divertido resulta atractivo.

Resulta obvio que los tiempos han cambiado, y las clases chino para niños, inglés, matemáticas han tenido que reinventarse acorde con estos tiempos. Los niños ya no juegan como lo hacíamos los adultos en nuestra época. Hoy en día se usan muchas tecnologías como soporte en la enseñanza, tablets y juegos, play station o vídeos para enseñarles. Pero algo es indudable: el juego siempre ha sido, independientemente de sus diferentes formas, parte de nuestra vida, de la evolución y aprendizajes humano.